La búsqueda del Planeta 9

Imagen simbólica del planeta 9 astrolab

La hipótesis del Planeta 9 ha cautivado tanto a científicos como al público en general desde su propuesta inicial en 2016. La idea de un planeta gigante, aún no detectado, acechando en los confines de nuestro sistema solar es una noticia emocionante. Pero ¿cuáles son las posibilidades reales de encontrarlo?

La evidencia del Planeta 9 se basa principalmente en los extraños patrones orbitales observados en ciertos objetos del Cinturón de Kuiper (KBO), particularmente aquellos con órbitas extremadamente alargadas. Estos objetos parecen estar agrupados en sus orientaciones orbitales, un fenómeno que es difícil de explicar por casualidad o por la influencia gravitacional de los ocho planetas conocidos.

Órbitas del hipotético Planeta 9 y objetos del Cinturón de Kuiper.
Imagen: Caltech/R. Hurt (IPAC);
Diagrama creado con el WorldWide Telescope.

La hipótesis principal sugiere que un planeta masivo, apodado Planeta 9, con una masa de aproximadamente 6.2 veces la de la Tierra y una órbita muy excéntrica que lo lleva cientos de veces la distancia Tierra-Sol, está guiando gravitacionalmente estos KBO, dando lugar a las alineaciones observadas.

Se han realizado varios estudios para acotar la ubicación y las características del Planeta 9 utilizando simulaciones por computadora y análisis estadísticos de las órbitas de KBO conocidos. Estos esfuerzos han reducido el espacio de parámetros potenciales para el planeta, haciéndolo más fácil de buscar para los equipos de investigación.

Aún así, encontrar el Planeta 9 no es tarea fácil. ¿Por qué? Pues porque su brillo debe ser extremadamente débil, debido a su lejanía respectoal Sol. Además, la región del cielo donde se predice que reside es extensa y se superpone al plano galáctico, que está lleno de estrellas de fondo, lo que dificulta la distinción de un objeto débil como este.

A pesar de estos desafíos, la búsqueda continúa. Los grandes estudios del cielo, como el realizado por el telescopio Pan-STARRS1, han descartado regiones significativas del espacio de parámetros donde alguna vez se pensó que residía el planeta. Si bien esto no descarta su existencia, significa hay que enfocar los esfuerzos de búsqueda en regiones más pequeñas y débiles del cielo.

Algunos equipos de investigación están recurriendo a métodos alternativos de detección, como la búsqueda de sutiles anomalías gravitacionales en las órbitas de otros cuerpos del sistema solar o la búsqueda de su débil firma de calor utilizando telescopios infrarrojos.

Quizás la búsqueda más interesante a día de hoy sea la que está siendo llevada a cabo por un equipo de investigadores españoles, Héctor Socas e Ignacio Trujillo, apoyandose en la «Teoría del Mensajero»:

Esta «Teoría del Mensajero» es una interesante y curiosa propuesta: un meteoro interestelar detectado hace años, conocido como CNEOS14, podría haber sido desviado en su trayectoria por un objeto masivo oculto en las profundidades del sistema solar, posiblemente el Planeta 9, actuando como un «mensajero» de su existencia. Reconstruyendo hacia atrás en el tiempo la trayectoria del meteoro, han podido señalar la región del cielo donde tuvo lugar ese teórico encuentro. Y está dentro de la zona del cielo de mayor probabilidad predicha por Brown y Batygin.

Mapa de todo el cielo en proyección Mollweide.
La banda de color marca el rango de posibles órbitas del Planeta 9, obtenidas por Brown y Batygin en 2021 (mayor probabilidad en colores rojos).
Elipse azul horizontal: Coordenadas de CNEOS14 cuando se encontraba a una distancia entre 300 y 600 UA del Sol (el rango de distancias previsto para la órbita del Planeta 9).
Fuente imagen: https://arxiv.org/pdf/2205.07675

Tras barrer la elipse azul de la imagen con un telescopio de vigilancia, no han detectado a un candidato claro, pero han acotado el posible brillo del planeta: «Si existe y está allí, debe ser un objeto débil» comenta Socas en su Podcast semanal «Coffe Break: Señal y Ruido». Lejos de rendirse, actualmente el equipo está trabajando para conseguir tiempo de observación en un telescopio mayor, que les permita distinguir objetos más débiles con mayor resolución.

La posibilidad de encontrar el Planeta 9 sigue siendo incierta. Sin embargo, la búsqueda en sí ha estimulado nuevos descubrimientos y ha profundizado nuestra comprensión de la dinámica del sistema solar exterior. Y si está ahí fuera, acabará apareciendo, no lo dude…

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