Objeto interestelar, supongo…

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A finales de octubre de 2022 una bola de fuego cruzó aparatosamente los cielos de Finlandia. El meteoroide responsable no llegó a impactar, tan solo rozó nuestra atmósfera. Asi se pudo comprobar en los videos que integrantes de la red de astronomía amateur finlandesa URSA grabaron con sus cámaras. 

Gracias a esto vídeos se pudo calcular su velocidad y trayectoria con precisión. El objeto había rozado la atmósfera a mas de 73km por segundo. Todo parecía indicar que se trataba de una roca que procedía del espacio interestelar. 

Trayectoria tridimensional del bólido finlandés con órbita ligeramente hiperbólica (FH1), obtenida con el software 3D-FireTOC. Peña-Asensio, Visuri, Trigo-Rodríguez et al. (2023)

Un equipo de investigación decidió comparar este meteoro con otros 4 bólidos aparentemente interestelares, detectados por satélites espías estadounidenses y cuyos datos estaban disponibles en la base de datos CNEOS.

Sorprendentemente, las órbitas de todos ellos se encontraban muy cercanas al plano del sistema solar y parecían proceder de la dirección en la que se encuentra la constelacion de Géminis, algo realmente poco probable y que levantó sospechas.

Dos de estos supuestos meteoros interestelares se alinean en tiempo y dirección con el sobrevuelo de una estrella binaria, conocida como Scholz, que cruzó la región más externa de nuestro sistema solar, la nube de Oort, hace solo unos 70 000 años.

Y surgió la pregunta ¿Y si no eran rocas interestelares? ¿Y si solo eran rocas que habían sido lanzadas a órbitas muy lejanas al comienzo del sistema solar, y que se habían tropezado con algo grande? La atracción gravitatoria de un planeta desconocido o de una estrella que haya pasado relativamente cerca, como la estrella Scholz, podría haberles dado el pequeño empujoncito para que caigan hacia el interior del sistema solar con velocidades aparentemente interestelares. ¿Y que relación tendría todo esto con la búsqueda del teórico planeta 9?

Nos lo explicó en clase el autor principal del artículo científico, Eloy Peña Asensio.

Enlace al artículo original: https://doi.org/10.1016/j.icarus.2023.115844

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