En las llamadas Lluvias de Estrellas, con suerte no llueve y afortunadamente no caen estrellas.
¿Sabías que estos acontecimientos naturales, tan llamativos y conocidos en el mundo entero, son bastante frecuentes? No se trata de eventos puntuales, raros o excepcionales. Tenemos decenas de Lluvias de Estrellas que ocurren a lo largo de todo el año, en mayor o menor grado son visibles en cualquier estación y todos los meses.
Hay que destacar que en el espacio contamos con objetos de todos los tamaños, desde partículas microscópicas más pequeñas que un grano de arena, a otros de inmensas proporciones que ni la imaginación alcanza a escalar. Esto por un lado, pero también hay que tener en cuenta que en el universo todo está en continuo movimiento y por supuesto, la Tierra, también.
Los movimientos de nuestro planeta son recurrentes, es decir, se repiten una y otra vez en un periodo de tiempo. Por lo tanto, en este viaje que realizamos a través del cosmos hay veces que cruzamos por zonas, podríamos decir, más “sucias”. Lugares en los que a un cometa se le ha desprendido parte de su material dejando un rastro de minúsculas piedrecillas extraterrestres por la que cruzamos cada año.
Puesto que la Tierra cuenta con una maravillosa atmósfera que nos protege del espacio exterior, cuando tropezamos con esos pequeños granos, estos en su mayoría se desintegran mientras intentan atravesar a toda velocidad nuestro escudo. Y vistos desde la confortable superficie del planeta, se ven como fugaces luces que aparecen una tras otra en nuestro cielo nocturno, ofreciendonos un espectáculo digno de ser observado.
Ahora queda claro, las Lluvias de Estrellas tienen el nombre mal puesto, pero es que llamarlas acontecimiento lumínico provocado por los granos de polvo que atraviesan la atmósfera, no es tan poético.
Por cierto, aunque la próxima Lluvia de Estrellas, la denominada Delta Acuáridas, se espera para final de julio, ya se están viendo algunos preciosos meteoros. Porque no lo he dicho, pero las Lluvias de Estrellas duran varios días incluso semanas. Comienzan dejándose ver solo unas pocas fugaces y el número va en aumento hasta llegar al máximo. Ese momento del máximo lo predecimos gracias a cálculos en los que se tienen en cuenta los eventos de años anteriores y las órbitas.
Según el Instituto Geográfico Nacional, se espera el máximo de las Delta Acuáridas de 2023, para la noche del 30 al 31 de julio. Pero siendo esa una noche con Luna casi llena es preferible salir a observar en estos días. Recuerda que para disfrutar de este tipo de eventos astronómicos no se necesita equipo técnico alguno así que… ¿Quieres cazar a simple vista algún fugaz meteoro? Túmbate y aprovecha para mirar al cielo por las noches.




2 respuestas
Gracias por la info
¡Gracias a ti, Elvira! Por leernos y por escribirnos. Qué ilusión me ha hecho tu comentario, es el primero que recibimos porque acabamos de estrenar AstroBlog y todavía nadie se había atrevido. Gracias. Un saludo.