¿Y el anillo pa cuando? ¿Ehn?
He de confesar que, por increíble que parezca, no había escuchado el temita hasta ahora que he tenido que buscarlo para ser precisa en el título de este escrito. Discúlpenme queridas y queridos fans de JLo. La cosa es que el asunto del que trata la entrada de hoy son los planetas con anillos y por eso me vino la frase a la mente. Cosas del inconsciente (o Cosas de los Vivientes, que diría el Kanka).
Dejando la música a un lado, si te digo: “planeta con anillos”, seguro que se te viene uno a la cabeza, Saturno. Pero… ¡Sorpresa! Planetas con anillos tenemos cuatro. Sí, no solo el elegante Saturno es poseedor de tan enigmática figura. Los cuatro gigantes del Sistema Solar tienen anillos, lo que ocurre es que en el caso de Júpiter, Urano y Neptuno, sus anillos son de polvo, muy oscuros y débiles por lo que no destacan ni se habla mucho de ellos.
Todavía no se sabe con certeza cómo se forman esta especie de cinturones que rodean a algunos planetas. Podría ser que en el pasado, alguna de sus lunas más próximas, por las fuerzas que el propio planeta ejerce sobre ella, por el tamaño de esta y por otras variables, el satélite quedase hecho añicos. Pulverizado en miles de trozos que quedan en óbita alrededor del planeta que lo regenta.
Porque los anillos de los planetas aunque parezcan discos, en realidad son rocas y/o polvo agrupados en una misma zona y que dan vueltas alrededor de los planetas, del mismo modo que lo hacen sus satélites, sus lunas. En el caso de Saturno, el material del que está compuesto sus anillos está formado principalmente de trozos de hielo de agua. Así que la teórica luna de la que provendrían estas rocas sería de una luna helada tipo Encélado.
Y esto me lleva a pensar en el planeta rojo, Marte. Marte no tiene anillos, por ahora. Lo que sí tiene son dos pequeñas lunas con forma irregular, como si fueran un par de patatas, Fobos y Deimos. De hecho podrían haber sido asteroides capturados por el planeta marciano en aquel Sistema Solar primigenio. La cuestión es que se ha calculado que Fobos, que es la que se encuentra más cerca del planeta, podría deshacerse y convertirse en un anillo (o en varios) en el futuro. ¿Te imaginas?

Tener anillos no es algo extraordinario ya que conocemos incluso otros objetos que no siendo planetas también tienen anillos. Como es el caso de Haumea, que es un planeta enano y con la particularidad de que su anillo fue descubierto por un astrónomo español, José Luis Ortiz Moreno. Y para rizar el rizo te diré que también hay asteroides con anillos. ¿Qué será lo próximo?


